viernes, 3 de agosto de 2012

Durante el embarazo


   ¡Hola de nuevo! En esta entrada me gustaría hablaros sobre los cuidados, principalmente de la piel, que seguí durante mi embarazo. Tengo que decir que los resultados han sido satisfactorios así que me gustaría compartirlo con vosotras.

   Si bien es cierto que haber tenido una rutina de cuidados de la piel de nuestro cuerpo antes del embarazo es lo más importante, también lo es la existencia de productos que pueden servirnos de ayuda durante esta feliz etapa.

   Tengo que reconocer que yo para eso de las cremas soy muy sacrificada y me las pongo siempre (especialmente en verano, aunque este contenido lo voy a guardar para otro post) y cada día después de la ducha. Aunque no soy una experta en el tema, sí creo que sea importante antes del embarazo tener una piel cuidada y con la suficiente elasticidad para lo que se le avecina. Sin más rodeos que me estoy enrollando mucho, ¡al lío!

   Lo primero que tenemos que tener es una CREMA ANTIESTRÍAS, yo utilicé la de Suavinex y me encantó, sobre todo la textura: es muy ligera, se aplica fácilmente y es de rápida absorción (además deja un olor muy agradable, como a bebé). Lo de la rápida absorción es algo que miro mucho porque de lo contrario, me da pereza ponérmela y si es muy densa o untuosa acabo dejándolo. Se vende en farmacias, como la que os cito más adelante, y tenéis también el  kit “Mummy to be” en el que vienen varios productos además de esta crema, os recomiendo que no os compliquéis ni os dejéis llevar, el resto no lo vais a utilizar tanto y os sale más caro que si la compráis sola ya que la antiestrías del kit es de 250 ml y la individual es de 400 ml, esta última cuesta alrededor de 20 euros.


   Al final del embarazo también utilicé la antiestrías de Bepanthol, por aquello de que tengo que probarlo todo, pero era muy densa y me daba muchísima pereza. Importantísimo aplicarla generosamente por pecho cintura, abdomen y muslos (digo yo, creo que es lo que más sufre). A mi no me salió ni una estría, eso sí, hay que ser muy constantes y aplicar mañana y noche ¡todos los días!
   También utilicé aceite de almendras natural (los aceites de Gandiva me encantan) después de la ducha, alternaba como me parecía según el tiempo del que disponía, y también viene muy bien para aportar elasticidad e hidratación a la piel. Lo podeis encontrar un cualquier herboristería.


   Cremas y potingues aparte (que no todos los cuidados se centran en esto), también salía a CAMINAR, como una hora al día, aunque hiciera un frío imposible que por algo estamos en León, iba a la PISCINA una o dos veces por semana a caminar dentro del agua o nadar tranquilamente, además de beneficioso ¡es muy relajante! y hacía ejercicios de suelo pélvico con una fitball, 100% recomendable incluso cuando empecéis con las contracciones.

   Por último, y debido a que mi circulación sanguínea es un poco chapucera, me hacía una vez a la semana un DRENAJE LINFÁTICO en una clínica de fisioterapia. Aunque podéis hacerlo también en vuestro centro de estética pero es importante que el personal sepa qué cremas no podéis aplicar durante el embarazo y sepan hacerlo bien puesto que es algo delicado. A mí me hacían una sesión de PRESOTERAPIA y después el drenaje linfático de 45 min. de duración aproximadamente. Te quedas ligera como una pluma y para las últimas semanas es muy recomendable, especialmente si tenéis problema de varices, como es mi caso.

   Durante el embarazo creo que no utilicé nada más a parte de una DIETA SANA y equilibrada y beber mucha AGUA y ahora, tres meses después, tengo la piel muy bien. Espero que os hayan servido estos consejillos y si estáis embarazadas, ¡enhorabuena, a disfrutar y a mimarse mucho (antes, durante y después, por supuesto)!



   No voy a mentir, también me dí algunos caprichos, pero ¿cuándo sino vamos a hacerlo más que durante el embarazo?

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