domingo, 21 de julio de 2013

Más tapas que tacones (La Hacienda)

Siempre se me ocurren cientos de cosas sobre las que escribir, especialmente en el apartado de gastronomía, pero cuando planeo hacerlo, me pasan dos cosas: la primera, es que suelo olvidarme de hacer las fotos porque yo, con un plato rico delante, soy incapaz de prestar atención a cualquier otra cosa que no sea comérmelo y la segunda, hay tantos sitios sobre los que me gustaría hablar...


Hoy he decidido escribir sobre uno que tenía pendiente hace tiempo y lo extraño es que no lo he hecho antes, no por ninguna de las razones anteriores, sino porque quizás lo tengo tan relacionado con mi vida diaria que, simplemente no lo pienso cada vez que voy a comer o cenar allí. 
Lo cierto es, que los momentos más importantes de mi vida los he celebrado en la mesa de este restaurante y son más los buenos recuerdos que guardo de cada ocasión, que cualquier plato que haya podido degustar allí (todos buenísimos, por cierto). Desde menús de distintas celebraciones, pasando por antojos varios y los combinados "flower-power" de Roberto, este es uno de los lugares en los que puedo decir abiertamente que "me siento como en casa".
Creo que no daría de sí un sólo post para hablar de ello, pero desde luego, merece una mención especial y no desecho la idea de retomar el hilo de este tema más adelante para daros a conocer otras cosas especiales de 
La Hacienda
La comida de hoy, se nos ha ido un poco de las manos, en el tema "cantidad" pero: es que está todo tan bueno... Como tenéis la web para ver sus instalaciones, no me voy a entretener en esos detalles y voy a pasar directamente a los platos para poneros un poco los dientes largos :)


Roberto "arreglando" el jamón después de haber querido dárnoslas de saber cortarlo sin tener ni idea.






 Las ancas de rana son una de las especialidades de la casa y ahora que estamos en temporada, no podíamos dejar pasar la ocasión de darnos un buen festín...


 Milhojas de bacalao con manitas de cerdo deshuesadas... qué voy a decir! es el plato que más veces he comido. Es, sin duda, mi favorito. 


Steak tartar, hoy me animé con él y no me decepcionó. Aunque creo que aún me falta educar el paladar en este tipo de platos elaborados con carne cruda. 



  Y para terminar, un poquito de terraza y una copa ;)



 Como en todas partes, el servicio es uno de los elementos más importantes a la hora de determinar la calidad de un restaurante y para mí, sin duda, el de La Hacienda es inmejorable. (Aunque Roberto sea nuestro camarero favorito).

Tanto si estáis de paso por la A-6 (salida 303), como si decidís parar a conocer La Bañeza, no podéis dejar de hacer un alto en este rincón, os prometo que vais a repetir.

¡Ánimo con el lunes!

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