miércoles, 25 de junio de 2014

Emocional



De vez en cuando, tengo lo que yo llamo: "rachas musicales", me da por una canción y puedo ponérmela un millón de veces seguidas y no me canso. Es más, cuanto más la escucho, más me gusta... sabéis de lo que os hablo?
Pues esto, es lo que me ha pasado con el nuevo disco de Coldplay, concretamente con la canción "Ink".
Me tumbé en la arena mirando al cielo, pocas nubes y la suave brisa del mar... de pronto, suena "esa" canción y todo cambia..., subo el volumen, las pocas nubes que se paran frente a mis ojos empiezan a parecerme curiosas y me detengo a apreciar el sentimiento con el que canta Chris Martin. Me pregunto si yo decidiera poner el mismo sentimiento en los dispersos proyectos que me rondan la cabeza, tendría el mismo éxito que uno de mis cantantes favoritos... seguro que sí. 
Y de repente, me emociono, y me lleno de una extraña fuente de energía - felicidad que casi no puedo albergar dentro de mi cuerpo. Respiro muy hondo, hasta que me duele el pecho. Es ese extraño y fantástico momento de euforia total. Allí tumbada, me doy cuenta de las cosas buenas que tengo en mi vida y me propongo valorarlas mucho más de lo que lo hago. Es un punto de inflexión, un antes y un después "emocional". 
Si he tenido la suerte de vivir ese chute de energía, no lo puedo dejar escapar. 
Por lo pronto, vuelvo a ponerme el temazo :)


4 comentarios:

  1. Si, hay canciones que producen ese efecto. Un beso.

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    1. Muchas gracias por tu comentario guapa,
      Es cierto lo que dices, y esta es una de ellas ;)

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  2. Un buen tema, de esos que nos elevan a nuevas dimensiones de la realidad, sin duda.

    Saludos.

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    1. Muchas gracias Jorge,
      Es una de mis canciones favoritas. Deberíamos detenernos a escuchar muchas canciones y no sólo a oírlas, verdad?

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